Como erradicar la pobreza y crear igualdad de oportunidades


"La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia." Nelson Mandela

¿Por qué la pobreza y no el hambre, las enfermedades, incluso las guerras...?

La razón es la que muchos filósofos, economistas, sociólogos y psicólogos concuerdan:  mientras no se repartan los recursos equitativamente, siempre habrá conflictos.

Para ser más concreto el 17 de octubre de 1987 en Paris se celebró por primera vez el día de la pobreza y fué reconocido por la ONU en 1992.

Posteriormente en la cumbre del milenio desde 1990 hasta 2015 se comprometieron a terminar con la mitad de la pobreza del mundo, incluso lo grabaron en piedra.

Nada más alejado de la realidad hoy en día y los resultados son una broma de muy mal gusto. No solo no pudieron reducir la pobreza, sino que está aumentó en todo sentido.

Según datos recopilados al 18 /1 / 2016 hay 7.377.215.254 habitantes en el mundo y tres cuartas partes de la humanidad está en condiciones de pobreza, ya sea "moderada" (1.800 millones, datos de ONU), pobreza "extrema" (1.200 millones, datos de ONU) y 800 millones que no tienen lo suficiente para comer, pero no se consideran incluidos dentro de la franja de pobreza. Así que en resumidas cuentas tenemos 3.800 millones de personas que de acuerdo a la ONU y sus parámetros o definiciones de pobreza, son personas que viven con menos de un dólar al día.

Una observación interesante, es que los organismos internacionales manejen números redondos -3.800 millones- que por mis cálculos serían más bien 5.532.911.440 personas que no llegan a cubrir sus necesidades básicas y atención que estamos hablando de vidas humanas.

Otro dato interesante es que a pesar de que organismos internacionales y nacionales se habían comprometido a tan noble proyecto, las diferencias entre pobres y ricos han continuado creciendo de forma exponencial, de modo que cada vez existen menor número de personas concentrando mayores capitales. En 1880 la relación entre ricos y pobres era de 5 a 1 y hoy en día es de 400 a 1.

La triste realidad es que se han creado unos organismos que en vez de ayudar a las personas realmente, han servido de plataforma para las multinacionales y amiguetes para que lucren con las necesidades ajenas, endeudando regiones enteras y expoliando sus recursos.

Esa es la terrible y lamentable realidad y las consecuencias están a la vista, para el que las quiera ver.

¿Cuál sería la solución entonces?

El tema es muy amplio y complejo y para desglosarlo lo tendría que exponer en un libro. Pero básicamente cualquier solución sencillamente debe comenzar por la toma de conciencia de los individuos involucrados. Y el siguiente paso es unir voluntades para ayudarse mutuamente.

La respuesta es concientización y cooperación mutua.

La concientización puede lograrse a través del acceso a la información y la educación, ninguna de ellas tiene por qué ser formal. Menos hoy en día con las redes de internet, que no sólo nos mantienen conectados sino que consiste en una fuente de información constante y actualizada, permitiéndonos abrir los ojos a otras realidades, formas de vivir y de resolver problemas. E incluso cooperar a distancia y recibir la colaboración de otros.

El garantizar el acceso público a las fuentes educaría a las personas en todo aquello que quisieran o necesitaran saber, potenciando el nivel de conciencia de los individuos, llevándolos a unirse y colaborar unos con otros en pro de beneficios para todos.

¿Cómo crear riqueza o acceso a los recursos bajo esas premisas?

Supongamos por un momento que creamos un movimiento paras crear riqueza y hacerla circular, y todo el que crea en nuestros principios pueda libremente adherirse, poniéndonos de acuerdo en organizarnos seriamente para conseguir nuestro objetivo.

Por supuesto que hay muchísimas cosa que podríamos hacer, pero vamos a continuar suponiendo que sólo nos proponemos dos básicas directrices a seguir.

1- Darle un capital real a la persona necesitada. Empoderamiento para cambiar la mentalidad. Si bien se donan millones para ayudar a los menos favorecidos, éstos en la realidad no acceden ni siquiera a una parte de esos recursos.¿ Que el sistema tendría que estar muy bien planificado? Claro, por supuesto. Y quizá pueda tener muchas fallas y defectos que solucionar. Pero, ¿no es preferible una revolución de empoderamiento material que uno armado? Teniendo en cuenta que a la gente pobre se le provee más de armas que de pan, vale la pena intentarlo.

2- Crear sistemas ecológicos y auto sostenible de hogares y abastecimientos. Todo ser humano tiene derecho a un hogar básico y este debería ser un derecho inalienable, como el de la vida. Un ser humano que tiene un techo bajo el cual crecer y desarrollar su vida con dignidad, tiene un referente sólido para crecer sano. Otro que no, no sólo tiene pocas probabilidades de supervivencia, si sobrevive, su sufrimiento puede volcarse en resentimiento en contra de la sociedad que lo ha marginado.

Para darle forma y darte una idea de cómo semejante proyecto podría implementarse, continuemos suponiendo. Supongamos que creamos una asociación donde todos los miembros aportan un capital de una unidad al día, y que el capital a otorgarse por persona seria de 1 millon de unidades (unidad que puede ser €, U$, Bitcoin ect, ect)

¿De dónde saldría el capital?

Recurriendo a una forma de financiación independiente de los gobiernos y los bancos, como por ejemplo de los asociados inscriptos en la lista, comprometidos a colaborar con una unidad por día, a cambio de recibir un millón cuando toque el turno. Un millón de personas generan un millón de unidades al día. Se conformaría una lista. La primera persona de la lista recibe el primer millón descontando los días de vida estimados para el resto de su existencia. Supongamos que María de 30 años es la primera beneficiaria y basándonos en una expectativa de vida de 85 años (vida digna) a ese capital que se le otorga se le restaría el monto total de su cooperación:

85 años menos 30 años, multiplicado por 365 días es igual a 20.075 unidades, que serían lo que le corresponde aportar a lo largo de su vida. En consecuencia se le otorgaría a María un monto de 979.925 u, y con ese dinero ella podría hacer lo que le venga en gana.

Teniendo en cuenta que la mayoría de personas provenientes de niveles de bajos recursos que repentinamente recibe una abultada cantidad puede convertirse en víctima de estafas y oportunistas, la asociación debe contar con un organismo de asesoramiento interno para que sus asociados puedan recurrir a profesionales, cuyo costo de asesoría no podría en su totalidad superar un 10% del capital total. Por supuesto que la asociación necesita de una forma de organización establecida por sus miembros que sea lo más justa en cuanto al manejo y reparto de los recursos. Se han dado casos de asociaciones de este tipo en la cual el creador o administrador se alza con todo el dinero. Si la asociación se organiza con organismos internos tipo consejos y los cargos son rotativos debiendo responder a los asociados; y todo esto se llevara a cabo por una o dos entidades serias y reconocidas internacionalmente, con total transparencia, se evitaría ese tipo de desenlace.

Lo que quiero decir es que, aunque este planteo pueda tener sus puntos débiles, es factible si se planifica y la gente se une para el beneficio de todos.

Bajo este sistema, al año supondrían más de 365 personas pudientes y con dignidad, empoderamiento, oportunidades reales y libertad, para volcarlo en proyectos para mejorar su entorno, o simplemente mejorar su vida y la de sus allegados.

Por supuesto que todo esto son simples ejemplos incluso algo exagerados para que puedan entender que el poder lo tenemos los individuos y unidos podríamos lograr lo imposible.

¿Que mi propuesta te recuerda a un esquema Ponzi o piramidal? Pues en realidad es más similar al esquema de la Seguridad Social actual donde los trabajadores aportan para una jubilación futura y ese dinero se utiliza para pagar a los retirados actuales, aunque en la práctica sucede con mucha frecuencia que el gobierno de turno disponga de un destino diferente para esos recursos. Sin embargo los trabajadores del mundo, aun sabiendo que quizá para ellos no haya una jubilación, continúan aportando sin rechistar.

Si volvemos la vista a nuestros sistemas actuales, también veremos altos cargos gubernamentales que se alzan con el dinero público, burbujas inmobiliarias o estatales creadas por bancos y/o gobiernos, que con su estallido, han arrastrado fuertes economías nacionales cebándose en las clases trabajadoras, haciendo que los ciudadanos paguen el precio de sus caprichosos errores.

Y si nos ponemos estrictos, no podemos soslayar el hecho de que el dólar y el euro no tienen su respaldo en oro, así que literalmente estamos viviendo en un sistema basado en intercambio y acumulación de papeles pintados.

Pero imagina lo que podrías hacer tú con 900.000 unidades monetarias. Si vives en una zona de conflicto, podrías emigrar para vivir con dignidad en cualquier otra parte del mundo. O puedes pagar tu hipoteca y los créditos, préstamos. Contarías con recursos suficientes para la universidad de tus hijos, poner tu negocio o poner en práctica tus propias ideas.

Es seguro que entonces tu forma de pensar y proceder va cambiar significativamente para bien, y de ahí el empoderamiento, de que tú tienes el control de tu vida, y puedas evolucionar y crecer en todo sentido con dignidad.

En cuanto a la segunda propuesta, se trata de fomentar la creación de hogares (bienestar y dignidad) ecológicos y auto sostenibles energéticamente, paralelamente crear también huertos, viveros comunitarios, avícolas, piscifactorías, bajo un sistema cooperativo. De ese modo, todos tendríamos una mejor calidad de vida y los recursos tecnológicos para hacerlo posible. Máximo bienestar con mínimo consumo. Educando a las futuras generaciones con el ejemplo, que es una de las mejores y más efectivas maneras de educar.

Técnicamente ya hay casas inteligentes y autosuficientes, las cooperativas no son nada nuevo, y todo eso generaría paralelamente empleo, solucionando uno de los graves problemas de la actualidad, sobre todo para los jóvenes.

Esta propuesta es aún más ambiciosa y el objetivo es cambiar todo el sistema desde la base. Parece una utopía, pero en realidad es un sueño realizable. Pero también es real que para llevarlo a cabo nos encontraremos con barreras y obstáculos importantes:

El primero es que chocaríamos de lleno con los intereses y cuestiones de poder de los grandes capitales y los gobiernos corruptos, y el segundo es la maquinaria obstructiva de la burocracia que aquellos han creado para limitar y someter al individuo. Pero si tenemos en cuenta que las tres cuartas partes de la población mundial se encuentran en alguno de los niveles de pobreza, estamos hablando al menos de más de 3.800 millones de seres humanos viviendo en condiciones infrahumanas.

Creo que ya es tiempo de tomar conciencia Y dejar de mirar hacia otro lado y conformarnos pensando que son casos aislados. Y de empezar a empoderarte, hablar con tu vecina y darte cuenta de que no eres la única persona en esa situación. Y tomar conciencia de que los recursos sobran en este planeta, pero a aquel que carece de ellos es fácil hacerle creer que son muy escasos o que se están acabando, mientras en realidad, bajo esas premisas unos pocos manipulan los precios y controlan el acceso enriqueciéndose ellos cada vez más, mientras las tres cuartas partes de la humanidad están condenados a sufrir, aguantar y sentenciar a sus familias en el proceso.

A ciencia cierta no sé qué es lo que va a pasar, pero los números no mienten, y no podemos estar todos equivocados.

Lo que me propongo con este artículo es despertar tu conciencia, sin ningún tipo de pomposidad, ni teorías rebuscadas, intento hacerte saber que hay esperanzas y posibilidades reales de construir un mundo mejor, más justo, más equitativo. Si realmente nos lo proponemos, podemos, los recursos están ahí, el cambio empieza por tu cabeza.

Tu coach personal,

Alfredo Marchese.

*Un especial agradecimiento a Claudia dos Santos, enfermera de Comta, Tacuarembó- Uruguay, por proporcionarme las imágenes para éste artículo.