La motivación, tu mejor aliada

Cuando todos duermen y tú sigues.

Cuando todos abandonaron y tú sigues.

Cuando el sol abrasa, el frío cala hasta los huesos, la lluvia no para de caer... la gente habla y critica, y tú... sigues.

Toda es fuerza de voluntad puesta en acción, esa emoción, concentración, casi inspiración divina. Esa resistencia titánica que te moviliza aún ante los retos más difíciles, es lo que llamamos motivación.

Motivación es lo que te da la certeza interior de que lo que buscas está ahí justo al alcance de tu mano y puedes saborearlo. Y nada ni nadie puede detenerte.

Suena de película, ¿verdad?

Sin embargo estamos hablando del principal generador de energía que mueve a los seres humanos.

Te habrá ayudado muchas veces a recibir algún premio, otras te habrá evitado un castigo o incluso habrá trabajado duro contigo para escapar de una situación apremiante.

Sin embargo en alguna parte del camino, se diluyó, desapareció, la perdiste.

¿Cómo es eso posible...?

Es muy probable que después de alcanzar algunos logros, no les hayas dado mayor transcendencia, o tal vez alguien que tu aprecias los haya minimizado.

También es seguro que al intentar alcanzar una meta te encontraste con algunos resultados que no eran precisamente los deseados, mejor conocidos como "fracasos".

Quizás te cueste abandonar tu zona de confort.

En la mayoría de los casos, la necesidad es la gran motivadora. Si algo muy valioso para ti está en juego; como tu seguridad, la de tu familia, la de un ser amado; seguro que tu amiga motivación dará un paso al frente sin necesidad de hurgar para encontrarla.

Pero todos estamos de acuerdo en que, en la práctica, bajo circunstancias normales, resulta sumamente difícil salirnos de nuestra zona de confort y encontrar la motivación adecuada, aquella que nos lleva a mover montañas. Por lo general, suele ser mucho más fácil desanimarse ante los obstáculos y caer en la trampa de la autocompasión y el sentimiento de impotencia, amparándonos en excusas.

¿Existe una línea segura que nos ponga en contacto con la motivación?

¡Claro! Debes buscar dentro de ti ese suceso que generó la emoción y desencadenó esa fuerza interior, esa férrea voluntad que te impide rendirte hasta conseguir tu objetivo.

Ahora, recuerda aquellos momentos en que la motivación te acompañó y piensa que tienes ese poder, en alguna medida lo usaste, y en más de una ocasión sin duda. Pero... ¿cuál fue la situación que te llevó a descubrirla, en primer lugar? ¿qué fue lo que generó esa emoción y desencadenó toda esa fuerza arrolladora?

¿Que no te suena familiar nada de lo anterior?

Pues entonces, para motivarte debes encontrar primero lo que te desmotiva.

¿Qué te retiene tan firmemente dentro de tu zona segura?

¿Que lo intentaste y no lo lograste? Eso le pasa a todo el mundo. Sí a todos. Incluso a los triunfadores. Y a ese precisamente en quien estás pensando, también.

¿Que tu entorno no te apoya...? Tal vez deberías cambiar de entorno. Si, por ejemplo, quieres dejar de fumar y todos tus amigos fuman, es evidente que lo vas a tener doblemente difícil. Busca rodearte de gente positiva que te aliente y te apoye en tus esfuerzos.

¿Que te cuesta organizarte? A ti y a la mayoría de la humanidad. Muy pocos cuentan a su favor con la virtud de la organización. Hazte un plan por escrito, recurre a algún amigo virtuoso o a un coach.

¿Sabes exactamente lo que quieres o sólo quieres hacerlo porque "deberías", porque te lo dice tu novio o haría orgullosos a tus padres? Tienes que desearlo desde el fondo de tu corazón o no funcionará.

¿Estás en buena forma física como para afrontar el desafío? Este requerirá un gran acopio de energía y es fácil desanimarse cuando tu físico está agotado. Recupérate primero.

¿Estás idealizando el pasado? déjate de vivir de pasadas glorias, el futuro se alimenta de nuevas aventuras y no importa tu edad o tu situación, siempre habrá algo nuevo emocionante por vivir. Y eso sólo depende de ti.

La motivación tiene sus enemigos, pero la gran ventaja es que se construye. Es como la felicidad, como la confianza en sí mismo. Es cuestión de coraje, valentía, y osadía.

Para ello tienes que saber qué es lo que realmente te mueve: ¿quieres ser el mejor? ¿Quieres aplausos? ¿Quieres un trofeo? ¿O es la admiración de los que te rodean? O en cambio, ¿es evitarte un mal rato lo que te impulsa a actuar? ¿Esquivar una consecuencia desagradable como perder un puesto de jerarquía o privilegios?

También es bueno orientarte hacia nuevos retos. ¡Ah, la novedad, las cosas nuevas! Cómo nos hacen sentir renovados, cómo nos llenan de energía: un proyecto nuevo, un nuevo objetivo, un plan distinto...

Verbaliza con expresiones positivas, no sabes el daño que te haces a ti mismo cuando te repites una y otra vez que no puedes, que no eres capaz, que eres tonto, o feo. Aunque no lo seas te lo terminarás creyendo y actuando como incapaz tonto y feo, cuando por otra parte si te repites cosas positivas...

Desarrolla una actitud de agradecimiento por las bendiciones que ya tienes en tu vida y enfócate en lo que vale la pena. Céntrate en el medio vaso lleno, aunque tú pienses que no llega ni a un cuarto. La percepción individual es muy subjetiva y hay muchas personas que aún con el vaso completamente lleno, arriman otro vacío para enfocarse en él. La verdad es que manifestamos aquello que creemos, lo que nos repetimos constantemente acaba siendo nuestra realidad. Preocúpate de manifestar lo que quieres atraer, si piensas constantemente en lo que crees que te falta, terminarás por hacerlo realidad.

Disfruta el proceso, lo que tengas a tu alcance para disfrutar. La existencia humana es difícil, necesitamos de todos los buenos momentos que nos sea posible acumular para armarnos de ellos y ayudarnos a atravesar los momentos duros.

Cuando encuentres esa emoción que está escondida o atrapada en tu interior, podrás acceder a una fuente de poder que puedes desarrollar, alimentar y hacer crecer; y a la que puedes recurrir siempre. Entonces volverás a sentir aquella energía que es constante, que no decae y ante cada obstáculo se fortalece, hasta lograr tu objetivo.

Con estos consejos estoy seguro de que encontrarás tú motivación. Ella será tu mejor aliada para alcanzar cualquier meta que te propongas.

Tu coach personal,

Alfredo Marchese