Prepárate para la abundancia y prosperidad


Si no sabes apreciar la auténtica abundancia y prosperidad, de nada te servirán rituales y hechizos para conseguirla. Ni trabajar arduamente persiguiéndola. La auténtica prosperidad, se obtiene cuando uno aprende a apreciar lo que tiene, lo verdadero, útil y realmente valioso que existe en cada cosa, libre de espejismos y generalizaciones. Y esos valores solo los puedes otorgar tú. Porque cada uno de nosotros posee una escala de valores que puede ser completamente diferente a la de los demás.

Siempre tendemos a ver sólo lo que creemos que nos falta, pero la prosperidad y abundancia pueden tomar muchas formas, el reconocer las que ya tienes, manifestar agradecimiento por ello podría ser el principio de atraer a tu vida aquello que echas en falta.

¿Qué es eso tan abundante en tu vida que ni siquiera tienes en cuenta porque siempre ha estado ahí? ¿Salud, una familia que te respalda, una persona que te ama, un empleo bien pagado, amigos que te quieren, un trabajo que te gusta, un talento particular, un hogar, seguridad económica...? Tal vez sea sólo una cosa, tal vez varias, pero no le das importancia porque siempre lo has dado por sentado. Crees que es "normal" el tenerlo en tu vida.

Y cuántas veces habrás perseguido con afán algo que creíste que significaría la felicidad total y completa para darte cuenta al conseguirlo que no llena tu vida como lo esperabas.

Todo eso nos sucede porque no estamos preparados para ser realmente prósperos y nos llenamos de expectativas ajenas. Por lo general deseamos mucho dinero, creyendo que nos dará poder y capacidad de adquirir todo lo que pudiéramos desear y ahí reside el primer error: abundancia y prosperidad no son sinónimo de dinero. Porque la realidad es que si no sabes hacer buen uso de los recursos económicos, pueden terminar haciéndote más desdichado que antes. Conozco personas que al recibir una abultada cantidad de dinero la han despilfarrado terminado más pobres y carenciados de lo que habían sido, por no saber usar y apreciar la prosperidad cuando les ha llegado, y aun cuando gastaban a manos llenas no parecían jamás estar satisfechos con nada.

Sin embargo, no es cuestión de desdeñar el dinero, éste es solo un medio, un instrumento para conseguir abundancia material. Y contrariamente a lo que se pueda pensar, la prosperidad material sí que es factor importante en el desarrollo de la evolución espiritual. La mayoría piensa que las cuestiones materiales quitan las espirituales y viceversa Que hay una incompatibilidad natural o que son opuestas entre ellas, como la noche y el día, la luz y la oscuridad. Que tener abundancia y prosperidad, disfrutar de la vida está mal porque menoscaba la evolución espiritual. Sin embargo es muy difícil alcanzar una desarrollada evolución espiritual sin tener las necesidades materiales cubiertas. Si constantemente estás pensando en el dinero porque no te alcanza, porque no ves de donde sacarlo y las deudas te agobian, el techo y alimento de tu familia están amenazados, tu salud se quiebra; poco tiempo y oportunidades tendrás para ocuparte de temas espirituales. De la misma forma que si constantemente tienes hambre poco podrás avanzar en el aprendizaje intelectual. La pobreza por sí sola no dignifica, ni te hará evolucionado espiritualmente. La pobreza simplemente es una de las tantas circunstancias de las que debemos aprender. Las lecciones de la vida son la mejor educación que podemos obtener, pero si las pruebas se extendieran por tiempo indefinido, ni siquiera podríamos sobrevivir. Es importante saber qué se siente en situaciones de carencia y no sólo para comprender a otros menos afortunados, sino para aprender cómo afrontarlo y resolverlo, apreciar lo que tenemos de positivo, cuando lo tenemos y aprender a distinguir aquello que realmente nos llena interiormente y nos hace verdaderamente felices.

Entonces, ¿cómo conseguir atraer aquello que sí llenará nuestros días de abundancia y prosperidad permitiéndonos evolucionar en todo sentido? La clave está en descubrir qué es lo que realmente queremos. Conocernos a nosotros mismos es lo más importante.

Para empezar debemos analizar nuestros deseos, ellos son la llave y el primer paso para crear la prosperidad y abundancia. El problema es que siempre tendemos a disfrazar lo que realmente deseamos. Porque a menudo nos genera conflictos, provenientes de ciertas creencias limitadoras, las que a su vez pueden provenir de la educación, de experiencias traumáticas o de nuestro propio entorno familiar o cultural. Tal vez escuchamos desde pequeños que el dinero es sucio, los ricos son malos y la abundancia material atrae cosas malas, catástrofes o castigos. Y no te animas ni siquiera a expresar esos deseos. ¿Cómo va a ser posible convertirlos en realidad si ni siquiera te atreves a expresarlos? Tal vez no te atrevas a expresarlos porque en tu medio social no se ven bien. O te enseñaron que tener posesiones materiales, dedicarse a ciertos negocios o profesiones es alguna clase de pecado. Este tipo de creencias podría entrar en conflicto con tus verdaderos deseos o inclinaciones, llevándote a sepultarlos por hacerte sentir "malo" o "raro", aunque ellos sean completamente válidos desde un punto de vista objetivo. Por eso es muy importante el determinar y deshacerse de creencias limitantes que pueden estar bloqueando tu progreso. Y alinear tu deseo con tu propósito consciente.

Porque cuando la mente capta lo que realmente deseas ella automáticamente se pone a trabajar en ello y te guiará hacia tus metas. Además de enviar un mensaje al Universo de que estás listo para recibir. El Universo es sumamente respetuoso de nuestros deseos y si rechazas lo que te está ofreciendo se hace a un lado para que puedas seguir tu camino.

Tal vez te haya pasado alguna vez de desear algo y luego te lo regalan o vengan algunos amigos, y te ayuden a construirlo.

¿Por qué..? En primer lugar porque sabías lo que deseabas. Segundo porque de alguna forma lo expresaste y el mensaje fue recibido. Incluso sin expresarlo verbalmente. Tu forma de pensar hace la gran diferencia, suena fácil pero no lo es. Es tu forma de pensar la que crea tu realidad, que es única, percibida a través de tus sentidos y procesada en tu mente. Y por eso tienes que descubrir tú mismo lo que te produce esa emoción de sentirte próspero y rico, ya que las emociones son el motor de nuestra existencia.

Cuando somos prósperos y tenemos nuestras necesidades básicas cubiertas, podemos pensar mejor y cultivarnos intelectual, física y espiritualmente y mejorar nuestro entorno. Luego llega la abundancia y con tu forma de proceder puedes convertirla en riqueza.

Si, tarde o temprano la abundancia y prosperidad llega, y probablemente se convierta en riqueza si estás preparado para recibirla. Para eso:

1- Acostúmbrate determinar cuáles son tus deseos, sé honesto contigo mismo, aunque tu entorno no te comprenda. No permitas que creencias limitantes te impidan ser una persona próspera.

2- Expresa esos deseos. No se trata de publicarlos en Facebook, escríbelos en tu diario o en un block de notas. Date permiso a soñar con alcanzar lo que deseas. Cuéntaselo a aquellas personas que te aprecian, son positivas y no juzgan tus deseos como "disparates".

3- Permanece alerta, necesitas estar abierto y receptivo, porque a veces las cosas nos llegan por una vía que nunca imaginamos.

4-Intenta vivir el presente, al estar preocupado por el futuro o atormentado por el pasado, no se presta atención a la prosperidad cuando ésta llega, y no tienes la mente clara para valorarla, corriendo el riesgo de que se pase de largo.

5- No olvides mantener una actitud de agradecimiento, comparte con otros tu buena fortuna, el Universo es generoso y siempre premia a aquellos que saben apreciar su generosidad.

Esperando que al leer este artículo tengas un poco más claro cómo prepararte para la abundancia y prosperidad que sin duda te mereces, me despido hasta la próxima,

Alfredo Marchese,

Tu coach personal.