Tu cuerpo ideal

"Si esto que me sobra aquí lo pudiera poner allí... ¡qué bien me vería!"

¿Acostumbras a decirte algo como eso cuando te miras al espejo?

Dejando a un lado las inseguridades acerca del propio físico que todos tenemos, eso ya es algo muy positivo.

Porque estás visualizando tu cuerpo ideal. Aquella imagen que proyecta una mejor versión de ti mismo.

¿Es factible conseguir tu cuerpo ideal? Por supuesto! Siempre que se trate de la mejor versión de ti.

Para empezar a trabajar en ello, intentaremos hacernos una idea de cómo podemos manifestar esa visualización convirtiéndola en una realidad y cuales son los pasos para lograr tu cuerpo ideal.

Si literalmente pudiéramos sacar de lo que crees que te sobra y ponerlo donde crees que te falta, en la práctica no te gustaría. ¿la razón? Es que cuando lo dejes de sujetar... imagínalo...Pues sí acertaste: ¡el efecto de la ley de la gravedad!

Tampoco es la solución declararle la guerra con una dieta de 500 calorías diarias, porque el resultado que obtendrías sería similar a lo anterior.

¿Y....Entonces...?

No te desanimes que todo tiene solución, Y esto no es una excepción.

Paso a explicarte cómo funciona tu organismo con un ejemplo de dinero, que en seguida vas a captar.

Suponte que tienes un empleo en el que ganas 2000€ al mes, y tú gastas de acuerdo a tu sueldo. Y de repente, llaman a todos los empleados a reunión, notificándoles que la empresa no va bien, en consecuencia van a reducir los sueldos a la mitad, por tiempo indefinido.

Y entonces tú -luego de shock- para adaptarte a la nueva situación, empezarás a recortar tus gastos y desprenderte de todo lo que no necesitas. Y en todo lo posible conservar tus ahorros, porque no sabes cuánto tiempo va a durar esa circunstancia.

Eso es exactamente lo que tu cuerpo haría ante una drástica reducción de insumos. Quemar músculo que no utilizas para generar energía y tratar de mantener las reservas o ahorros (grasas) el mayor tiempo posible.

Por eso, si tu objetivo es quemar grasa y moldear tu cuerpo, debes nutrirte bien y hacer ejercicio, tanto cardiovascular como de resistencia.

Volviendo al tema de la ley de la gravedad: la piel se sujeta al músculo, y a medida de que vayas perdiendo grasa paulatinamente y ganando músculo al mismo tiempo, ésta se irá ajustando, sin producirse el desagradable efecto flacidez de los adelgazamientos repentinos.

Por otra parte debes tener en cuenta también las toxinas atrapadas en las células grasas, que nuestro cuerpo no puede procesar y las ha almacenado fuera del sistema para no intoxicarnos y entorpecer funciones vitales. Es el fenómeno vulgarmente conocido como celulitis.

Y tú dirás: "¿Qué toxinas? Si yo... como sano, bebo agua, no fumo..." etc., etc., etc.

Pero la realidad es que todo lo que nuestro organismo interprete como potencialmente peligroso o difícil de procesar, lo tratará como tóxico, evitando procesarlo.

Tranquilidad, que no es para entrar en pánico, sino para tener en cuenta esos detalles.

Porque los detalles serán la clave de tu éxito.

No existen soluciones mágicas, sino efectivas. Para ello debes encontrar las mejores estrategias que puedas integrar a tu estilo de vida para mejorar su calidad.

Bueno, para empezar, aquí van algunas sugerencias:

1- Té o infusiones para ayudar a desintoxicar el organismo. Cola de Caballo, Tomillo, Saúco, Ortiga, Diente de león, son algunos buenos ejemplos de hierbas desintoxicantes Recuerda endulzar con miel o stevia, el azúcar blanco no sólo aporta calorías vacías sino que oxida el organismo e interfiere con la absorción de algunas sustancias benéficas.

2- Tomar por la mañana el jugo de un limón con agua tibia y una cucharadita de bicarbonato sódico, eso te oxigena el organismo y te equilibra el PH., ya que los productos refinados y las grasas "trans" nos acidifican el cuerpo, y éste para minimizar el impacto agrega agua reteniendo líquido.

3- Ahora viene la parte movidita: salir a trotar o caminar antes del desayuno a un ritmo que puedas conversar o cantar por 30 minutos. Tu organismo utilizará las reservas como combustible. Luego estiras y tomas un desayuno rico en fibras (yogur con chía, avena, pan integral, frutas, etc.) Jamás te saltes el desayuno, ni pases hambre, eso ralentiza tu metabolismo y tú necesitas acelerarlo para quemar grasas y ganar músculo. Recuerda que necesitamos un gramo de proteína por cada kg de peso corporal sólo para mantenernos. Así que es conveniente que al menos dupliques la ingesta de proteína.

4- Luego tendrás que trabajar esas zonas específicas que te traen por el camino de la amargura. Siempre, siempre empezar por lo básico y elemental cualquier tipo de ejercicio. Ya sea con el peso corporal, pesas libres, yoga, Pilates, etc. Éstos además de potenciar el crecimiento muscular -que es lo que moldea tu cuerpo-, quemarán un 30% más de grasa. Es fundamental aprender la técnica primero, ya que la técnica en sí es más importante que el peso o las repeticiones y evitarás lesiones obteniendo mayores resultados en menor tiempo.

Y, como siempre te aconsejo: ten paciencia. No intentes hacer todo el primer día, desintoxicar, cardio y resistencia. Hazte un plan que vaya integrando todo ello paulatinamente, corrigiendo lo que no te funcione y perfeccionando lo que sí.

Al ir integrando costumbres saludables en tu vida poco a poco los resultados serán asombrosos y duraderos.

Tu cuerpo ideal, sano, activo y hermoso es una meta a tu alcance.

Te deseo mucho éxito y cualquier duda o comentario cuéntamelo en Facebook.

Tu coach personal

ALFREDO MARCHESE